martes, 21 de febrero de 2012

VaranaSI


Horas antes del viaje previsto semanas antes a Varanasi, mis dos acompañantes se dan de baja por el mal más típico de India, Delhi Belly, mal de barriga, diarreas y vómitos varios.

Ahora me toca a mí decidir si me aventuro sola o no... Varanasí? Varano? Varanasí? Varano...? Al final gana el sí, el qué demonios, el tendré que saber si me gusta o no viajar sola y si no lo experimento, ¿Cómo saberlo?

14 horas largas en tren me llevan a la ciudad más sagrada en India, al lugar de peregrinación de los hinduistas por excelencia, a la ciudad donde la madre Ganges recibe cada día miles de visitas, peregrinos, recién casados, cadáveres de todos los tipos y en todas las formas y condiciones, timadores, devotos, turistas...

Varanasi, Benarés, es tal y como me lo había imaginado, lo que no se puede uno imaginar es la energía que transmite ese lugar... Si no es por eso, Varanasi es así:



Miles de barcos a la orilla, miles de barqueros que te ofrecen "Ma´am boat?" a tu paso.


La ciudad de los callejones estrechos y sin salida, en la que si te desvías un callejón de la calle dominada por los turistas ya te miran raro.


Ceremonias multitudinarias al anochecer, devotos, turistas, carteristas, oportunistas, colgados, perros, vacas, monos...


Ceremonias coreografiadas!


La madre Ganga, el Ganges


La ciudad en la que la higiene brilla por su ausencia, la ciudad dominada por los perros sarnosos, pero sarnosos de verdad, por las vacas y por los vacamellos que a veces ocupan el callejón por el que quieres pasar y te toca esperar, por los monos que chillan, que se pelean, que gritan en la ventana de tu guesthouse y que dan mucho respeto...


La ciudad de los rituales, de las ceremonias, de los colgados...


La ciudad donde la gente se baña y reza metros más abajo de donde están incinerando cadáveres...


La ciudad del increíble amanecer...

Los dioses monos, sus monos dioses, no sé, sus dioses.

...

Volveremos, pero acompañados, que la vida es compartir...

domingo, 12 de febrero de 2012

La boda de Sunita

Vamos a hacer que tampoco fue tan terrible porque, al final, vale que no le conocía, vale que abandona a su familia, vale que sólo podrá trabajar si su familia política le deja, vale que lo empieza todo pero ¿Acaso es mejor nuestra cultura de sólo mirar nuestro ombligo, de no tener hijos porque no tengo tiempo, de soy soltero a los 40 porque nadie se adapta a mis expectativas y no voy a ser yo el que ceda, de soy soltero a los 40 porque ya me he casado y divorciado 3 veces...? Al menos ellos se unen, se unen con un desconocido pero se unen para siempre, de verdad, crean una familia y no la dejan nunca, la suerte de que tu pareja te guste o no, te pegue o no, te tolere o no, te quiera o no... es suerte, pero ¿Quién es nadie para juzgar qué?

El reportaje fotográfico prometido:

- La preparación: Me encanta esta foto en la que todas posamos fantásticas y Plecito nos mira con fascinación.

- La llegada al cole: Y la Virgen María con el niño Jesús, o Aran con Félix en la aldea por la noche.

- Sunita: La casa de Sunita es muy pequeña y los directores del cole han decidido cederle el despacho para que el novio venga a buscarla, llegamos y está sola, temblando, helada, nerviosa, a punto de llorar, nos quedamos con ella hasta que nos dicen que nos tenemos que ir a donde se celebra el banquete.

- El sitio: Donde se celebra el banquete. Una sala con muchas sillas, musicote, un escenario con un sofá al fondo en el que se sentarán los novios a hacerse una sesión fotográfica con todo el que se suba al escenario. Los que venían de parte de la novia ya nos conocían pero los que venían de parte del novio flipaban con que la novia tuviese amigos blancos y fuimos bastante la sensación.

- Ya está llegando el novio a caballo, precedido de sus amigos y familiares (varones) bastante borrachos muchos y partiendo la pana.

- Llegada del novio: a caballo, con miles de billetes nuevos y perfectamente colocados de 10 rupias (0.15€) alrededor del cuello .

- Máxima exaltación: Un par de tamborileros precedían a la cabalgata de gaspar y los amiguetes del novio les increpan para que toquen más fuerte con billetes de 10 rupias.
- Disgregación: las mujeres están dentro, sentadas, tranquilas, charlando y con los niños.
- La cena: Igual que en las bodas españolas se come bien.

- La llegada de la novia: Acompañada por familiares y... su cara lo dice todo creo.

- La mirada:

- El ritual: Se ponen de cara a la humanidad para que todos les vean, les fotografíen, les regalen, les pasen billetes por la cabeza...

- El suegro: y la cara de Sunita cuando la toca

- Hena: una gran mujer, una de nuestras beneficiarias, Hena, y tu marido? Y vuestros maridos? En casa Lara ma´am!

- El roce: La primera vez que se tocan, después d una sesión de horas de fotos con toda la gente que les ha atosigado en el sofá en el que hacían lo posible por no rozarse.

- La foto de familia: la última foto de grupo, la foto tras la cual News le dijo al novio "Cuídamela eh? que no me entere yo", todos nos despedimos de Sunita, yo me bajaba del escenario y me volví a subir y le planté un beso a ella y me quedé tan a gusto.

- El comentario: por lo menos es guapo... (... consuelo de tontos...).

miércoles, 8 de febrero de 2012

Sunita, Happy?



El otro día fui al cole y me reencontré con Sunita.


La primera vez que vine a India con Naya Nagar, estuve trabajando en un programa de nutrición en el que entre otras cosas, dábamos papillas enriquecidas a niños con carencias. Sunita es (era) la cocinera del cole, con lo que cada día me ayudaba en mi trabajo, primero preparaba las papillas y cuando veía que a pesar de mis sonrisas y mis jueguecitos los niños seguían sin comérselas, les soltaba cualquier parrafada en hindi y los niños acababan comiendo sin rechistar. Sunita no habla inglés y yo no hablo hindi, pero nos entendíamos bastante bien la verdad.

El otro día fui al cole y la vi, ¡me hizo más ilusión! Ella sigue sin saber inglés y yo sigo sin saber hindi pero nos seguimos entendiendo de aquella manera. Sunita me invita a su boda, resulta que "se casa" este viernes, ya tiene 20 años, es un buen momento. En mi ignorancia, creo que la máxima aspiración de toda mujer india es casarse, me pongo muy contenta y le pregunto:

- "Sunita, Happy?"

Sunita pone cara de circunstancias y me responde:

- "Slowly, slowly"...


¿? A continuación siguió una conversación tal que así:

- ¿Conoces a tu marido? - Le he visto en foto.

- ¿Dónde vais a vivir? - En casa de sus padres en Delhi, con su familia. (Cara de tristeza)

- ¿Y tu trabajo? - La semana que viene lo dejo, está lejos de mi nueva casa y tendré que dedicarme a cuidar a mi marido.

...

No pude seguir mucho y no por la barrera lingüística si no porque estaba viendo que más que una fiesta su boda iba a ser un castigo, un comienzo de una nueva vida en la que no tiene nada... Sunita no se casa, a Sunita la casan, sus padres se han apañado con los padres de "uno" y el viernes "celebran" un bodorrio y luego se la llevan con todo el dinero que los padres de ella han ahorrado toda su vida para poder casarla y dedicarse exclusivamente a servir a su marido y a los padres de él. A mí esto me lo habían contado pero de repente me lo he encontrado así, in my face, de sopetón y en primera persona, buf!

Como le veo la cara, decido no seguir indagando, Marta se lleva a los peques al parque y me viene de lujo para evadirme un poco de tanta dosis de realidad. Nos rebozamos un poco por los suelos con ellos y están encantados.

Ese mismo día hay una comida de celebración de la boda de Sunita, ella está en su salsa con todos sus compañeros de trabajo. La miro y me duele, me duele porque su vida puede que no la haya elegido, pero ella está a gusto aquí, con su familia, su trabajo, su vida, no entiendo nada...

Típica foto de familia que sucede al típico evento de celebración en Mera Parivar (que por si acaso, significa "Mi familia".

Sunita, que le da mucha vergüenza sonreír en las fotos, pobre. El viernes iremos a su boda. Haremos reportaje gráfico de su "pasar a mejor vida".

domingo, 5 de febrero de 2012

En mi India

En mi India huele a cenizas, huele a masala, huele a incienso, huele a polvo y a pesar de todo huele bien.

En mi India no hay piso 13 en un edificio de 20 plantas, por mala suerte, supongo, me pregunto dónde se creen que viven los del 14...

En mi India, les parece razonable que no retires un rickshaw de una plaza de aparcamiento porque has consultado con los astros y te han confirmado que 2011 no es un buen año para venderlo, ya lo venderás en 2012 y lo quitarás de donde moleste.


En mi India, te dicen que tengas cuidado de no dejar las ventanas abiertas, que hay monos en el edificio.

En mi India, se va la luz en las zonas más pobres, en las zonas más ricas, en mi India, se va la luz.

En mi India hay una moto en medio de una autopista porque el motorista quería mear, y como quería mear, se para, y mea.

En mi India, en las carreteras hay además de vehículos motorizados, vacamellos, biciclistas, peatones, cerdos salvajes de todos los colores...


En mi India, las mujeres no tienen ni voz, ni voto.

En mi India, las señoras se quedan bloqueadas en las escaleras mecánicas, se ríen, hacen amagos de "allá voy" pero luego no van, alucinan.

En mi India, cada día pasan cosas que te sorprenden, y me encanta.

En mi India, estoy muy agustito, y lo digo.


lunes, 30 de enero de 2012

Sobreestimulación

Visitas tres meses un país, haces lo que puedes por integrarte, por vivirlo, por empaparte y te das cuenta de que tres meses no es nada, de que cada día sigue siendo una aventura.
Este fin de semana, he sido la no invitada de una boda de súperlujo. Creía que era consciente de hasta qué punto había diferencias sociales en India, pero este fin de semana he podido comprobarlo de primera mano.

Salimos al amanecer rumbo a Jaipur, no sabiendo muy bien a dónde íbamos, ni en qué consistía el evento pues nadie había conseguido hablar con los novios y la invitación estaba en un buzón sin llave. Arancha y yo luchamos la noche anterior contra el buzón, tratamos toda artimaña que se nos ocurrió armadas con dos cuchillos, una tijera y una tableta de aspirinas (sólo perdimos un cuchillo por el camino y conseguimos sacar bastante correo, pero no la invitación) pero no hubo manera, así que decidimos que con una ropa que nos pondríamos en todos los ratos muertos, un saree y un vestido de fiesta íbamos listos y eso hicimos, eramos muchos y teníamos que optimizar espacio en el coche.

He de reconocer que yo tenía un poco de miedo porque me estaba acoplando a una noche de hotel a precio de oro (cuando el novio nos mandó un sms con la dirección del hotel descubrimos que la noche en una habitación sencilla costaba 350€...). A lo largo del día y medio terminamos por hacer unos amigos indios amigos del novio que nos confirmaron que todo el despliegue lo pagaban los padres de la novia.

Llegamos (nadie sabe muy bien cómo) a un resort de lujo en medio de la nada, hacemos el check-in y para ir a la habitación nos invitan a coger un carrito de golf...

Podría contar mil historias del fin de semana, pero como una imagen... pues os dejo unas cuantas imágenes, más o menos un millón de palabras...:

Borjatis paseando por el resort alquilado entero para la boda con unas marionetas rajastaníes en cualquier esquina del hotel.


Habitación de lujo y compañía más de lujo! (Menos mal que las habitaciones eran grandes porque compartíamos con Aran Borja y Felisoto!


Había alguna un poco más acostumbrada pero para mí fue el primer masaje profesional de pies de mi vida, cortesía de los padres de la novia...
Los amigos súperguays del novio que a pesar de haber conocido mundo y ser modernillos siguen manteniendo tradiciones tipo; has de casarte antes de los 28, con alguien a quien tus padres aprueben y además que venga a vivir a la casa paterna...

Había un globo aerostático, un elefante en el que te subías, un camello, unos karts y luego estaba Félix al que todo el mundo miraba y el más atrevido se hacía una foto con él (con nuestra cámara...)
Félix: La sensación de la boda.

Hora del mendi, trabajo de chinos.

Indias bellas preparándose para el evento.

Las madres y familiares artistas bailan y cantan para todos, muy divertido.

El novio saludando a la novia (en este caso se conocen desde el cole pero no es lo normal...) que tuvo que estar 3 horas sin moverse en esa posición para que se le secara el mendi de las manos y mientras le hacían el de los pies en público...

El Mendi de Neera

La entrega de regalos a la novia, o el acoso, o de cómo agotar a una mujer que sólo quiere casarse y no dejan de tocarla y probarle joyas...


El chiringuito... el chiringuito...


(Estos siguen siendo los amigos modernos)
Estos pobres cargaban estos lamparones persiguiendo la cabalgata enganchados entre ellos por cables gigantes y siguiendo un generados. Mucho lujo mucho lujo pero seguimos en India, el país de las diferencias sociales.
Al ritmo de los tambores...

El príncipe en su caballo

Mañana más