Vamos a hacer que tampoco fue tan terrible porque, al final, vale que no le conocía, vale que abandona a su familia, vale que sólo podrá trabajar si su familia política le deja, vale que lo empieza todo pero ¿Acaso es mejor nuestra cultura de sólo mirar nuestro ombligo, de no tener hijos porque no tengo tiempo, de soy soltero a los 40 porque nadie se adapta a mis expectativas y no voy a ser yo el que ceda, de soy soltero a los 40 porque ya me he casado y divorciado 3 veces...? Al menos ellos se unen, se unen con un desconocido pero se unen para siempre, de verdad, crean una familia y no la dejan nunca, la suerte de que tu pareja te guste o no, te pegue o no, te tolere o no, te quiera o no... es suerte, pero ¿Quién es nadie para juzgar qué?
El reportaje fotográfico prometido:
- La preparación: Me encanta esta foto en la que todas posamos fantásticas y Plecito nos mira con fascinación.
- Sunita: La casa de Sunita es muy pequeña y los directores del cole han decidido cederle el despacho para que el novio venga a buscarla, llegamos y está sola, temblando, helada, nerviosa, a punto de llorar, nos quedamos con ella hasta que nos dicen que nos tenemos que ir a donde se celebra el banquete.
- El sitio: Donde se celebra el banquete. Una sala con muchas sillas, musicote, un escenario con un sofá al fondo en el que se sentarán los novios a hacerse una sesión fotográfica con todo el que se suba al escenario. Los que venían de parte de la novia ya nos conocían pero los que venían de parte del novio flipaban con que la novia tuviese amigos blancos y fuimos bastante la sensación.
- Ya está llegando el novio a caballo, precedido de sus amigos y familiares (varones) bastante borrachos muchos y partiendo la pana.
- El roce: La primera vez que se tocan, después d una sesión de horas de fotos con toda la gente que les ha atosigado en el sofá en el que hacían lo posible por no rozarse.
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