martes, 30 de marzo de 2010

On the way



Una vez más he caído…Me dejé llevar por la incertidumbre y el miedo a lo desconocido, me abrumé yo sola a mi misma, y me agobié un poco por la falta de independencia. Es normal sentir que persigues a alguien, aunque en realidad sólo estés observando o adaptándote, pero en seguida quiero actuar, y aquí hay que observar mucho mucho, y aún así a veces no sabes qué hacer, ni si lo que haces está bien, ni si servirá para algo, ni…

Una vez más he abierto los ojos ¡Qué demonios! Y sobretodo ya he empezado a hacer cosas solita (bieeeeeen!).

El domingo me fui a Delhi sola. Moló. Me fui un poco a la aventura, le dije al taxista “al lottus temple”. Me llevó a donde le dio la gana (son un poco listos y a los blanquitos les quieren sacar todo lo que puedan…) luego ya “entendió” a dónde quería que me llevara, me llevó, y la lonely planet estaba equivocada (NOoooo!), pues el domingo era el único día que cerraba, así que le dije, “Pues… me llevas aquí?” No puedo tengo que recoger gente ahora y no me pilla de paso. Pueeeeeeees, aquí? Nop. Y… aquí? Venga vale.

Me lleva allí, mercado recomendado por Borjagallego porque está un poco occidentalizado, es un poco más caro pero hay menos gente… Marm! Marm! Marm! Mornin Marm! Marm! es su forma de decir “Madam”. Me gritan por todas partes, el mercado está bien y bastante vacío, invita al consumismo, todo es precioso, pero me agobian, todo te lo quieren enseñar, todo el rato te quieren vender a precios baratos, pero que son 3ó4 veces su valor… Consumo un poco y huyo.

Y me voy a “La Puerta de India”, aparentemente lugar de domingueo indiano pijo. Masificación, millones de tráficos, millones de gente, ay… Calor. Miro la guía, encuentro un próximo destino, y en el mapa parece q está cerca, y tiro millas. Cada tuctuc que pasa para a mi lado para ver si quiero que me lleven, al principio me rayo, luego sonrío y digo no thank you, pero después de que uno me intente tongar y me diga que por ahí no se va a ningún sitio y que él me lleva, y yo le contesto que no pasa nada, porque en verdad no voy a ningún sitio, que sólo quiero andar gracias, a los siguientes les sonrío y hago gesto de “voy feliz caminando gracias!” (Cuán genial es el lenguaje de signos!).

Camino, y camino, y camino, y son las 4 de la tarde en Delhi, y hace calor!!!!! Y camino, y paso al lado de una parada de bus con unos cuantos niños que me dicen “Hi! Marm” y me quieren tocar, y me cogen la mano y me la besan, me parto…


A lo mejor sólo caminé una hora, no lo sé, pero se me hizo eterna, eso seguro, y la gente me miraba, pero bueno, cada vez me acostumbro más, que no significa que lo lleve bien!

Cuando al fin llegué al sitio al que me había propuesto, me senté en un parquecillo a mirar a unos chavalitos bailar, y entonces se me acerca una indiamoderna, y me dice “Me puedo sentar contigo?” Y una, que es precavida y ha leído mucho sobre timos en la lonely planet, le pregunta… “¿Por qué?” Y la indiamoderna, que supuestamente está esperando a un amigo y no le gusta esperar sola, se sienta a mi lado, me cuenta su vida y sus problemas, me llora, me habla de familia, valores, cultura y amistad, termina pidiendome mi teléfono a pesar de que le dejo claro que no vivo en Delhi “No pasa nada, yo te llamo un día para hablar o algo” O algo… Se dice, se comenta, que los indios piden el teléfono después de preguntarte tu nombre casi, les encanta tener “amigos” blanquitos…




Más cosas, que ya he ido solita al cole (Me he aprendido el camino en tuctuc, con trasbordo y todo!), y he empezado con mi trabajo, pero ya lo cuento otro día, que aquí cada minuto vivido da como poco para un párrafo de blog, así que lo dejo para otra entrada…

Lo que sí, esta mañana, una de las mujeres con las que trabajo, me ha dicho que era mi amiga, y me ha invitado a su casa. He fliiiiiipado bastante con las condiciones… Luego he ido con Neus a ver a otras niñas a sus casas y me ha impactado montones… Vive toda la familia en 9m2 (Me quejaba yo de mi habitación de Toulouse…y era para mi sola.), duermen en la misma “cama” que pueden ser cartones en el suelo, o un colchón finérrimo sobre una tabla, cocinan en una fogoncillo que tienen en una esquina, tienen baños comunes, duchas en medio del patio…

En fin, la edad media más o menos en España… Eso sí, no puedes salir de su casa sin que te hayan ofrecido u obligado a tomar un chai, y si tienen alguna rupia suelta mandan al niño a que te compre unas galletas, siendo para ellos el lujo que es, es decir, de lo nada que tienen, te lo dan todo… Ole.









Pronto más. Mientras, sólo aviso que voy a secuestrar a Neha, que es la cosa más moooooona que existe, me la pido!






2 comentarios:

  1. Laura! Disfrutando como debe de ser. Qué de aventuras, menuda envidia.
    Se te echa de menos!!!
    Besitos!

    ResponderEliminar
  2. tienes en los brazos a mis dos niñas preferidas!! No te digo más, que Reena no me dejó darle clase a Nancy porque iba a tener demasiado enchufe... jajaja.
    Que envidia mes das! un besazo

    ResponderEliminar